El tarot de Dalí

El pintor surrealista diseñó una baraja con 78 cartas en las que combinaba colores con su propia reinterpretación y simbolismos del tarot tradicional.


La idea no fue del artista, sino del productor Albert Broccoli que se la encargó - en la década de los 70 para la película de James Bond, "Vive y deja morir”. No llegaron a un acuerdo y la baraja nunca llegó a aparecer en la cinta, pero Dalí continuó con el proyecto por su cuenta que salió a la venta en 1984. No era su primer contacto con el método predictivo, pues Gala, la esposa del artista, lectora de cartas, incluso durante la dictadura de Franco, cuando esta práctica estaba prohibida.


Las cartas venían con un libro complementario que incluían instrucciones sobre cómo interpretar las cartas y una descripción de su proceso de creación. Como podemos ver, el universo de Dalí está presente en ellas: caretas, hormigas, relojes, rosas, mariposas, él mismo representado como mago o su esposa en el papel de emperatriz.

La obra de Dalí está estrechamente ligada con el subconsciente, los sueños, lo irracional y todo aquello que se escapa al control del ser humano, con lo que el reto de crear estas cartas no podía estar más en concordancia con su arte. La de Dalí es la primera baraja de cartas del tarot, que se conozca, diseñada por un artista.

En los 70, el tarot sufrió un auge de popularidad, sobre todo en los entornos hippies donde era utilizada tanto para conocer el futuro como método para la interpretación de los sueños. Dalí ser permitió hacer el tamaño de los naipes más grande y alargado del habitual.


Ahora, la baraja del tarot de Dalí vuelve a ser editada para coleccionistas y amantes del misticismo por la editorial Taschen.


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