La Emperatriz, Arcano Mayor 3

La Emperatriz es una mujer joven, más que la sacerdotisa, hermosa y de porte real; sus cabellos son dorados. Esto, y la abundancia de color amarillo en la carta, nos indica que la carta es más solar. Más que la sabiduría, La Emperatriz encarna la vida práctica, la fertilidad y la fecundidad. La corona que porta, con sus doce estrellas, indica la dignidad real de quien la lleva, y la elevación de sus pensamientos; aunque el que las estrellas sean doce parece aludir a la Virgen María, Waite asegura que La Emperatriz sólo se identifica con ella en que es “refugio de los pecadores” y “madre de miles” no “reina de los cielos” ya que representa lo material.


Su vestido está bordado de granadas, como el velo de la Sacerdotisa; la granada, que como vimos simboliza la sabiduría, nos recuerda ese otro mundo espiritual del que, según la filosofía griega, provienen nuestras almas antes de entrar a la vida.

Porque La Emperatriz es la puerta a esta vida; así nos lo muestran tanto su cetro como su embarazo. El cetro es un evidente símbolo fálico, y símbolo también de un poder; el poder de dar vida.


Está rematado por el globo que representa el mundo, ya que el poder de La Emperatriz es universal. La vida que bulle dentro de La Emperatriz simboliza la capacidad de generar cosas nuevas-hijos, empresas, obras que con el tiempo tendrán una vida propia. Es la fertilidad del ser humano, física y mental, generosa como la de la naturaleza. Representa lo materno, la abundancia y la creatividad. Además, augura la solución a conflictos de amor y sugiere que vamos a tener éxito en el trabajo, sobre todo si vamos a emprender un nuevo negocio. Si te aparece, lo recomendable es que sigas adelante con ilusión para lograr el éxito.



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